En Escuela Ideo creemos en un aprendizaje vivo, conectado con la realidad y capaz de despertar en cada estudiante la sensación de que el futuro también se construye en el presente. Por eso, este curso hemos dado un paso que nos hace muchísima ilusión: lanzar nuestro propio Club de Emprendimiento, un espacio donde el alumnado puede aprender a mirar el mundo con ojos curiosos, detectar retos reales y atreverse a crear soluciones con impacto.
Este proyecto forma parte del Club de Emprendimiento CICAE, una iniciativa que hemos impulsado desde Escuela Ideo de la mano del equipo de CICAE y de Junior Achievement, ayudando a que exista y llegue a centros de toda España. Nos enorgullece haber contribuido a sembrar esta semilla que hoy está germinando en múltiples comunidades educativas.
Desde el primer día hemos apostado por abrir las puertas del club a diferentes etapas —3º y 4º de ESO, Bachillerato y Formación Profesional— porque entendemos que la mentalidad emprendedora puede despertarse a cualquier edad. El resultado ha superado cualquier expectativa: más de 90 estudiantes repartidos en 22 equipos, llenos de energía, ganas y, sobre todo, ideas. Ideas que nacen en conversaciones de pasillo, en observaciones del día a día, en aquello que les preocupa o les emociona. Y que, poco a poco, se convierten en proyectos reales gracias a un proceso que combina creatividad, trabajo en equipo, empatía y mucha, muchísima ilusión.
Uno de los hitos más esperados del club es el Campus de Innovación, donde los equipos participan en sesiones online con especialistas que les guían para transformar un reto de inteligencia artificial y emprendimiento en una propuesta con sentido. Allí aprenden a definir un problema, idear soluciones, prototipar y pensar como verdaderos emprendedores y emprendedoras, trabajando competencias que sabemos que marcarán la diferencia en su futuro: comunicación, liderazgo, pensamiento crítico, resiliencia y toma de decisiones.
Los equipos crean su propia miniempresa, hacen pruebas, validan ideas, diseñan prototipos, elaboran un plan de negocio y, si lo desean, llegan a presentar su proyecto en un hackathon final o incluso en competiciones nacionales e internacionales. Cada avance, cada error, cada conversación y cada pequeña victoria se convierte en aprendizaje real. Y es precisamente ahí, en ese proceso apasionante y a veces incierto, donde ocurre la magia del emprendimiento.
Y como creemos profundamente en la fuerza de la comunidad, el próximo trimestre daremos un paso más: contaremos con familias voluntarias que podrán acompañar algunos proyectos y compartir su experiencia profesional con los equipos. Estamos convencidas de que abrir esta ventana al mundo real enriquecerá aún más el proceso y hará que nuestros estudiantes se sientan escuchados, apoyados e inspirados.
Porque emprender no es solo montar una empresa. Emprender es mirar el mundo con la convicción de que puedes mejorarlo. Es aprender a equivocarte, a escuchar, a colaborar, a soñar y a pasar a la acción. Es darse cuenta de que las ideas importan y de que, cuando encuentras un lugar donde te acompañan, pueden convertirse en algo grande.
Zaida Pillado Vilariño
Coordinadora del Club de Emprendimiento de Escuela Ideo