En Escuela IDEO entendemos el aprendizaje como una experiencia transformadora, conectada con el entorno, las personas y los desafíos del mundo real. Por eso, dentro del Programa del Diploma del Bachillerato Internacional (IB), hemos consolidado un viaje muy especial al final del primer curso: una experiencia de servicio en un pueblo de la España vaciada que deja huella en quienes participan… y también en quienes reciben su impacto.
Durante varios días, nuestro alumnado se ha implicado en la recuperación de un espacio natural, trabajando en la limpieza de maleza, la plantación de especies autóctonas y la instalación de un sistema de riego sostenible. Este trabajo no solo ha devuelto vida al entorno, sino que ha fortalecido en nuestro alumnado valores de responsabilidad ecológica y trabajo en equipo.
Además, el proyecto ha incorporado una actividad intergeneracional en colaboración con la asociación de jubilados de Brihuega. Por un lado nos enseñaron un juego tradicional que están intentando recuperar (Bolos Billar) y por otro, nuestros estudiantes han ayudado a reducir la brecha digital, ofreciendo talleres y acompañamiento tecnológico que permitan a las personas mayores usar herramientas digitales para comunicarse, informarse y disfrutar.
Todo este proyecto no solo ha tenido impacto real y positivo en la comunidad; también ha contribuido directamente en el desarrollo personal de nuestro alumnado y a la consolidación de algunos de los atributos del perfil IB, como ser personas solidarias, comprometidas, comunicadoras y reflexivas. Es un claro ejemplo de cómo el IB va mucho más allá de lo académico: forma a personas con conciencia global, sensibilidad social y capacidad de acción.
Seguimos construyendo experiencias significativas que conectan el aprendizaje con la vida. Porque aprender, en Escuela IDEO, también es transformar.
Paloma de Oñate, Profesora en Bachillerato- BI y Dirección de Familias