La nueva PAU confirma un cambio de paradigma educativo: las preguntas competenciales son ya una realidad que exige superar la memorización para valorar el razonamiento crítico. En Escuela IDEO afrontamos este reto bajo el marco de la Educación Basada en Evidencias, aplicando metodologías que la investigación científica ha validado para lograr un aprendizaje profundo. Nuestro objetivo es que el alumnado no solo «replique fórmulas», sino que comprenda y transfiera el conocimiento a situaciones reales.
Para lograrlo, integramos en el aula dos grandes motores: la Modelización y la Flexibilidad Matemática. Siguiendo a referentes como Lesh y Doerr, enseñamos a traducir problemas cotidianos al lenguaje matemático mediante ciclos de mejora, entendiendo que «el proceso es tan importante como el resultado». Simultáneamente, aplicamos la visión de autores como Star y Rittle-Johnson para desarrollar su «sabiduría estratégica»: no basta con conocer un método, hay que saber elegir la herramienta más eficiente para cada problema. Así, formamos «artesanos» que no actúan por inercia, sino que analizan y seleccionan la mejor estrategia.
Este entrenamiento no se improvisa al llegar a Bachillerato; es un proceso que trabajamos de manera gradual en toda la escuela, ajustado a los contenidos de cada curso. Diseñamos cada Situación de Aprendizaje para que culmine en una tarea final donde el alumnado debe transferir el conocimiento para resolver un problema novedoso y complejo. Ya sea mediante Proyectos interdisciplinares o desafíos competenciales exclusivos de matemáticas, garantizamos que los estudiantes pongan en práctica lo aprendido enfrentándose a situaciones que requieren creatividad y rigor.
Para afrontar con éxito las pruebas externas, trabajamos específicamente sobre los pilares de una pregunta competencial: partir de un contexto narrativo, realizar una modelización rigurosa y, crucialmente, la comunicación. En este nuevo modelo, el resultado numérico por sí solo no es la respuesta; la respuesta es la interpretación justificada y argumentada de ese número dentro del problema planteado.
Este enfoque se alinea directamente con la dimensión de Razonamiento del marco internacional TIMSS. Esta dimensión va más allá de la aplicación rutinaria, exigiendo un pensamiento lógico para analizar relaciones complejas, formular generalizaciones y justificar soluciones en contextos desconocidos. Se trata de desarrollar la capacidad intuitiva y deductiva para conectar diferentes elementos del conocimiento matemático, asegurando que nuestros estudiantes puedan enfrentarse con solvencia a la incertidumbre de los problemas reales.
¿Te has parado a pensar si tu hijo o hija memoriza los pasos para aprobar o realmente tiene las herramientas y el criterio para entender el mundo a través de los números?
Santiago Martín, maestro de Primaria y Coordinación Dpto Matemáticas y Ana Pasamar, profesora de Bachillerato