Fronteras invisibles, personas invisibles en busca de vidas mejores, impactos medioambientales invisibles, lugares invisibles, filosofías invisibles… El mundo no se compone solo de lo más perceptible, de lo que se ve en los mapas convencionales. Nuestra intención desde el departamento de Ciencias Sociales para celebrar una nueva edición del Día del Orgullo Social (DOS), dedicada, cada año, a un tema diferente dentro del ámbito de las ciencias sociales, ha sido poner el foco en lo que no se ve a primera vista, a lo que no se dedica atención mediática e, incluso, escolar. El tema nos resultó apasionante: visibilizar todo lo que no se ve. Pero, ¿cómo? ¿Cómo hacer visible lo invisible?
Usamos la metáfora de la lupa para aumentar el tamaño de lo que queríamos trabajar en todas las clases y etapas de la Escuela, de Infantil a 1º de Bachillerato. Nos centramos en ámbitos muy concretos, incluso a muy pequeña escala (por ejemplo, ¿quiénes son las personas invisibilizadas dentro de nuestra comunidad escolar y que, sin embargo, contribuyen al buen funcionamiento diario?) O lo hicimos con amplitud de miras (¿qué corrientes filosóficas son importantes en otros continentes, más allá del europeo?) E, incluso, le dimos la vuelta a los mapas para comprobar que nuestra propia percepción de cómo es el mundo no es la única ni, quizás, la más acertada. Cambiar la mirada significa modificar la perspectiva y, por tanto, contribuye a fomentar algunas de las competencias fundamentales que conforman los bloques transversales del departamento de Ciencias Sociales, tales como Pensamiento Crítico, Comprensión del Mundo Actual y Conciencia Cívica y Social.
Una charla-detonante para 4º ESO y Bachillerato a cargo de Álvaro Fernández, viajero impenitente y creador de contenidos, sirvió para abrir boca y dar comienzo a una semana de actividades variadas en las diferentes aulas que culminaron el día DOS (17 de febrero), cuando todas las clases acudieron a lo largo de la jornada a colocar en el mapamundi gigante común sus productos finales.
Fue muy satisfactorio comprobar que, con los diferentes trabajos realizados, desde enfoques distintos y situados en distintos lugares del mundo, hemos logrado visibilizar parte de lo que, a menudo, permanece en la sombra.
Nuestra primera edición de Geografías Invisibles ha concluido, pero aún queda mucho por hacer, así que nos animamos a seguir contribuyendo a hacer crecer el mapa y, por tanto, el mundo en que vivimos.
¿Nos ayudas?
Ángeles Garoz, Profesora y Coordinación Dpto. Ciencias Sociales